La voz passiva: ser + participio, y el se pasivo
Cuando lo importante deja de ser quién hace la acción y pasa a ser quién la recibe, el portugués usa la voz passiva: ser + participio, con el agente detrás introducido por por, que se contrae en pelo y pela. A casa foi construída pelo meu avô. Aquí el participio SÍ concuerda, como un adjetivo — justo al revés de lo que acabas de ver con ter. Y hay una segunda pasiva, la del se, que borra al agente de un plumazo: vende-se casa, aluga-se quarto. Casi todo esto ya lo tienes puesto desde el español. Lo nuevo son las contracciones, un puñado de participios cortos (pago, entregue, aceito) y una costumbre brasileña: hablando, la pasiva se esquiva con un verbo en tercera del plural — roubaram a loja.
La estructura — ser + participio
Sujeto + ser (en el tiempo que toque) + participio + por + agente, y el agente es opcional. El tiempo vive en ser, nunca en el participio: é vendido (presente), foi vendido (pretérito), era vendido (imperfeito), vai ser vendido (el futuro de todos los días), será vendido (el futuro escrito), seria vendido (condicional), tinha sido vendido (mais-que-perfeito), teria sido vendido (condicional composto). Es tu esquema exacto: 'fue vendido', 'había sido vendido'. Lo que sí conviene vigilar es la frontera entre ser y estar, que aquí funciona como ya sabes: A porta foi fechada pelo vento cuenta una acción, con su culpable; A porta está fechada describe un estado, y no admite agente ninguno. Si puedes preguntar '¿quién lo hizo?', la frase pide ser.
El agente — por / pelo / pela
El agente entra con por, y por se funde con el artículo: por + o = pelo, por + a = pela, por + os = pelos, por + as = pelas. A casa foi construída pelo arquiteto. A música foi composta pela Ana. Os documentos foram assinados pelos dois. Ahí tienes la primera diferencia real con el español, que deja 'por el' suelto y sin fundir nada. La segunda es más brasileña todavía: aquí los nombres propios suelen llevar artículo — a Ana, o João —, así que la contracción aparece justo donde tú no pondrías ni artículo: pela Ana, pelo João. Y el agente se puede callar cuando no se sabe, no importa o no conviene decirlo: A loja foi assaltada. O prédio foi construído em 1955.
La concordancia del participio — el baile de género y número
Con ter el participio era invariable (lección 29). Con ser concuerda con el sujeto, como cualquier adjetivo. O bolo foi feito pela minha avó. A sopa foi feita pela minha avó. Os bolos foram feitos. As sopas foram feitas. Cuatro formas, exactamente como en español. Y hay una familia de verbos con dos participios: uno largo y verbal, que va con ter, y uno corto y adjetival, que va con ser y con estar. pagar → pagado / pago. entregar → entregado / entregue. aceitar → aceitado / aceito. ganhar → ganhado / ganho. gastar → gastado / gasto. Eu tinha pagado a conta, pero A conta foi paga. Aviso brasileño: aquí las formas cortas se han comido casi todo el terreno, y Eu tinha pago o Ele tinha ganho se oyen tanto que suenan normales. Por escrito, respeta la pareja.
Se passivo — la alternativa impersonal
La segunda pasiva no menciona a nadie: se más el verbo. Vende-se casa. Alugam-se quartos. Fala-se inglês. Tiene cara de reflexiva, funciona como pasiva y es la que ves pintada en las paredes de cualquier calle brasileña. La norma pide que el verbo concuerde con el sujeto: Vende-se uma casa en singular, Vendem-se casas en plural. La realidad, incluidos los carteles hechos a mano, deja el verbo en singular: Vende-se casas, Aluga-se apartamentos. Los gramáticos protestan desde hace un siglo; la calle sigue. Y el segundo detalle es muy brasileño: en cuanto la frase tiene algo delante, el pronombre se va delante del verbo — Aqui se fala inglês, Aqui se vende pão fresquinho —, mientras que la escritura formal escribe fala-se con guion. Las dos son correctas; la proclítica es la que vas a oír.
Impersonal se frente a se passivo — la frontera
Si el verbo es intransitivo, o si lo que sigue es una persona detrás de preposición, el se ya no es pasivo sino impersonal, y el verbo se queda en singular pase lo que pase. Aqui se vive bem. Precisa-se de pedreiro. Dorme-se mal com esse calor. Si el verbo es transitivo y el sujeto es una cosa, es se passivo y la norma pide concordancia: Vendem-se casas. Consertam-se celulares. La línea es finísima y los propios brasileños la borran a diario, así que quédate con dos reglas de bolsillo: (1) cosa + verbo transitivo + sin agente = concordancia; (2) 'uno', 'la gente' en general = verbo en singular siempre. Tu español hace este mismo baile entre 'se venden casas' y 'se vive bien', así que el instinto ya lo traes de casa; lo único nuevo es dónde aterriza el pronombre.
Cuál usar — y por dónde tira el brasileño
La pasiva plena (ser + participio) es de titular de periódico y de texto formal: O ladrão foi preso pela polícia. O contrato foi assinado pelas duas partes. El se pasivo es de cartel, de anuncio y de descripción: vende-se, aluga-se, precisa-se de, fala-se inglês. Y hay una tercera salida que en Brasil se lleva la mayoría de las conversaciones: verbo en tercera persona del plural, sin sujeto y sin explicaciones. Roubaram a loja ontem. Construíram esse prédio nos anos cinquenta. Me disseram que a casa foi vendida. Nadie sabe quiénes, y a nadie le importa — es tu 'me dijeron que'. Consejo práctico: por escrito usa las dos pasivas con soltura; hablando, quédate con el se y con la tercera del plural, y reserva la pasiva plena para cuando el agente de verdad merezca salir en la foto.
