Próclise, ênclise y los clíticos contraídos
Los pronombres átonos del portugués europeo (me, te, se, nos, vos, lhe, lhes, o, a, os, as) suelen pegarse DETRÁS del verbo con un guion — eso es la ênclise: chamo-me Ana, viu-me ontem. Pero ciertos disparadores — la negación, las conjunciones, algunos adverbios, que, las palabras interrogativas — adelantan el pronombre DELANTE del verbo, sin guion: eso es la próclise: não me viu, que te disse?, já te disse. Y tres particularidades: cuando se cruzan lhe + o/a se fusionan (lho, lha, lhos, lhas); tras una forma verbal acabada en -r/-s/-z, o/a pasan a lo/la y la terminación se cae (comer + o = comê-lo); tras -m/-ão/-õe, o/a pasan a no/na (dão + o = dão-no).
Por defecto — ênclise (detrás del verbo, con guion)
Sin disparador, el pronombre va detrás del verbo y se une con un guion. Chamo-me Pedro = me llamo Pedro. Viu-me na rua = me vio en la calle. Dá-me o livro = dame el libro. Levantei-me cedo = me levanté pronto. Disse-lhe a verdade = le dije la verdad. Esto es lo estándar de manual en PT y la mayor diferencia hablada con el portugués brasileño, donde el pronombre va de forma natural delante del verbo (BR me chamo, me viu). En PT, empezar una oración con un clítico (Me chamo Pedro.) suena mal — el verbo tiene que ir primero.
Próclise — los disparadores que adelantan
Varios elementos obligan al pronombre a ir DELANTE del verbo (sin guion): (1) Negación: não, nunca, nada, ninguém, nem — não me viu, nunca te disse, ninguém me ajudou. (2) Conjunciones subordinantes: que, se, porque, quando, embora, como, enquanto — disse que te conhecia, se me visses, porque me chamou. (3) Pronombres relativos: que, quem, onde, cujo — a pessoa que me viu, o lugar onde nos conhecemos. (4) Palabras interrogativas y exclamativas: quem, o que, quando, como, porque, quanto — quem te disse?, como se chama?, que pena me dás!. (5) Ciertos adverbios de frecuencia, duda o foco: já, ainda, sempre, também, só, talvez, bem, mal — já te disse, também me lembro, talvez se zangue. (6) Pronombres/cuantificadores indefinidos como sujeto: alguém, tudo, todos, muitos, poucos — alguém me chamou, todos se levantaram.
Mesóclise — la rara posición intermedia
El portugués tiene una tercera colocación que sobrevive solo en registro formal/literario: cuando el verbo va en futuro do indicativo o condicional Y no hay ningún disparador de proclisis, el pronombre se mete DENTRO de la forma verbal. Dir-te-ei a verdade = te diré la verdad (literalmente dirtelei, con te encajado en direi). Far-lhe-ia esse favor = le haría ese favor. La terminación de futuro/condicional se parte y el pronombre se queda en medio, con guiones a ambos lados. Con cualquier disparador de proclisis, la mesóclise desaparece y el pronombre salta al frente: não te direi, se lhe faria — nunca não dir-te-ei. En el habla, incluso en PT, la mesóclise se sustituye por paráfrasis: vou dizer-te, havia de te fazer. Reconócela en literatura, contratos y escritura formal; rara vez la producirás.
Contracciones: lhe + o = lho
Cuando el objeto indirecto me/te/lhe/nos/vos/lhes se cruza con el directo o/a/os/as en la misma oración, se FUSIONAN. El patrón: la -e/-os del indirecto se cae y el directo se pega. me + o = mo, me + a = ma, me + os = mos, me + as = mas. te + o = to, te + a = ta, te + os = tos, te + as = tas. lhe + o = lho, lhe + a = lha, lhe + os = lhos, lhe + as = lhas. nos + o = no-lo, nos + a = no-la (con guion — ojo, esto es distinto del no/na de más abajo). vos + o = vo-lo. lhes + o = lho (igual que el singular — el contexto desambigua). Dá-mo! = ¡dámelo! Eu disse-lho = se lo dije. Ela ofereceu-mas = me las ofreció. Estas contracciones son cotidianas en PT y absolutamente estándar por escrito; en habla PT también son frecuentes, aunque se oyen paráfrasis más largas (deu-me isso). BR las evita casi por completo — sus hablantes dicen me dá, eu disse isso a ele.
-lo / -la tras terminaciones verbales -r, -s, -z
Cuando los objetos directos o, a, os, as se pegan a una forma verbal acabada en -r, -s o -z, la terminación verbal se CAE y el pronombre añade una l-: comer + o = comê-lo (la r desaparece, se añade tilde), fazer + o = fazê-lo, dizer + a = dizê-la, vamos + os = vamo-los, fiz + o = fi-lo. La regla del acento: los verbos en -ar llevan á (amá-lo), los de -er llevan ê (comê-lo), los de -ir mantienen la i sin tilde (ouvi-lo, abri-la). Esta regla es obligatoria y está activa — te la cruzarás todo el tiempo: quero comprá-lo, vou dizê-las, temos de fazê-lo. Tras modal + infinitivo, el pronombre suele pegarse al infinitivo: posso fazê-lo. Con disparador de proclisis, el pronombre salta al frente y el verbo queda entero: não o posso fazer ≈ não posso fazê-lo.
-no / -na tras -m, -ão, -õe
Cuando o/a/os/as se pegan a una forma verbal acabada en NASAL — -m (3.ª plural en la mayoría de tiempos), -ão o -õe —, el pronombre añade una n- para que la nasal siga fluyendo: dão + o = dão-no, comem + a = comem-na, põe + os = põe-nos, viram + as = viram-nas. La terminación verbal se mantiene. Compara: eles dão + o livro → eles dão-no. Es puramente fonético — la forma con n- evita una colisión vocálica fea. Aplica solo a o/a/os/as como objeto directo — nunca a me/te/lhe/etc. Los disparadores y las contracciones siguen funcionando con normalidad: não no dão, deram-no a ela = se lo dieron a ella.
Registro brasileño — proclisis por defecto
El habla BR coloca el pronombre DELANTE del verbo independientemente del disparador: me chamo Pedro, me viu ontem, te disse a verdade. Incluso la proclisis a principio de oración es normal en BR (Me chama! = ¡llámame!) — estrictamente agramatical en la escritura PT. BR además prescinde de lhe para los objetos indirectos y usa preposición + pronombre: dei o livro PARA ELE en vez de dei-lhe o livro. Las contracciones mo/to/lho están prácticamente ausentes del BR hablado; los hablantes parafrasean. La mesóclise no existe en el BR cotidiano. Para el aprendiz de PT: domina la ênclise por defecto, la lista de disparadores de proclisis y las reglas ortográficas -lo/-la y -no/-na — esos tres pilares cubren el 95% de la colocación clítica por escrito y en habla cuidada.
