Todos los idiomasportugués brasileño › Lección 32

Discurso direto y discurso indireto

Contar lo que alguien dijo — y bajar cada tiempo un escalón.

Cuando cuentas lo que alguien dijo, el portugués desplaza las palabras originales igual que el español. Si el verbo introductor va en pasado (disse, falou, perguntou, respondeu), la frase reportada baja un escalón: el presente pasa a imperfeito, el pretérito perfeito pasa a mais-que-perfeito composto, el futuro pasa a condicional. Los anclajes de tiempo y lugar se mueven con él: hoje se vuelve naquele dia, amanhã se vuelve no dia seguinte, aqui se vuelve . Y los pronombres se reajustan al nuevo hablante — en Brasil, siempre delante del verbo: Ela me disse que..., nunca disse-me. Si te sabes el mapa de tiempos, lo demás es mecánica; y como el español hace lo mismo, aquí vas con ventaja.

Directo vs. indirecto — qué cambia

El discurso direto repite las palabras tal cual salieron: Ele disse: — Estou cansado. El discurso indireto las integra en tu frase, quita la cita y mete que: Ele disse que estava cansado. En ese paso se mueven tres cosas. Una, el tiempo verbal: normalmente un escalón hacia atrás si el introductor va en pasado. Dos, los adverbios de tiempo y de lugar: quedan anclados al momento en que se habló, no al momento en que tú lo cuentas. Tres, los pronombres y posesivos: se ajustan a quién habla ahora. La conjunción que es obligatoria, igual que en español — no puedes decir ele disse estava cansado. Y ojo a un detalle brasileño de todos los días: junto a dizer que, la gente usa muchísimo falar que. Ele falou que ia chegar tarde es lo que oirás en la calle; Ele disse que ia chegar tarde es lo que leerás por escrito. Los dos son buen portugués de Brasil.

El mapa de tiempos — concordância dos tempos

Con el introductor en PASADO (disse, contou, perguntou, respondeu, explicou, avisou), la frase reportada retrocede así: el presente estou pasa a imperfeitodisse que estava; comi, que es pretérito perfeito, pasa a mais-que-perfeito compostodisse que tinha comido; el futuro viajarei pasa a condicionaldisse que viajaria; el imperativo feche pasa a imperfeito do subjuntivopediu que eu fechasse; y venha, que es presente do subjuntivo, pasa también a imperfeito do subjuntivodisse que talvez viesse. El imperfeito, el mais-que-perfeito y el condicional ya no se mueven más: están al fondo del pozo. Con el introductor en PRESENTE no hay desplazamiento ninguno: Ele diz que está cansado. Dos notas brasileñas. Primera: para el pluscuamperfecto, Brasil dice tinha comido; havia comido existe, pero suena a acta notarial. Segunda: hablando, los brasileños a menudo NO bajan el tiempo — Ele disse que tá cansado se oye a todas horas. Reconócelo, pero escribe estava.

Cambios de tiempo y de lugar

Lo que apuntaba al 'ahora' del que habló tiene que reanclarse al pasado en que habló: hoje se vuelve naquele dia; ontem se vuelve no dia anterior o na véspera; amanhã se vuelve no dia seguinte; agora se vuelve naquele momento o então; esta semana se vuelve naquela semana; aqui se vuelve ; este se vuelve aquele. Ele disse: — Hoje eu vou ao cinema. pasa a Ele disse que naquele dia ia ao cinema. Tres avisos prácticos. Uno: estos cambios no son tan rígidos como los de tiempo verbal — si el 'hoy' del original sigue siendo hoy cuando lo cuentas, puedes dejar hoje: De manhã ele disse que hoje vai ao cinema está perfecto. Dos: en Brasil na véspera suena algo libresco; en conversación se dice no dia anterior. Tres: el juego de aquí y allá es más simple que en Portugal, donde se reparten cá y lá — Brasil usa aqui y , y esa cá portuguesa apenas asoma fuera de alguna expresión hecha.

Reportar preguntas — perguntar se y perguntar + palabra interrogativa

Las preguntas de sí o no se reportan con perguntar se: — Você está bem? pasa a Ela me perguntou se eu estava bem. Las preguntas con interrogativo conservan la palabra interrogativa: — Onde você mora? pasa a Ela me perguntou onde eu morava. — Quando você chegou? pasa a Ela me perguntou quando eu tinha chegado. Dos detalles. Uno: en la pregunta indirecta no hay inversión ni signos de interrogación — el orden es el natural, sujeto y luego verbo (onde eu morava), y la frase termina en punto. Dos: fíjate en dónde va el pronombre. En Brasil, me va delante: Ela me perguntou, Ele me disse, A gente me avisou. La enclisis perguntou-me es portuguesa de Portugal y no se usa aquí ni por escrito. Para las órdenes, el verbo introductor es pedir o mandar, y el imperativo se convierte en subjuntivo: — Feche a porta! pasa a Pediu que eu fechasse a porta. La versión hablada, muy brasileña, es pedir para + infinitivo: Pediu pra eu fechar a porta.

Pronombres y posesivos — el cambio de perspectiva

Todo lo que en el original era primera persona pasa a tercera (o a la persona que le toque desde tu punto de vista). Ela disse: — O meu cachorro está doente. pasa a Ela disse que o cachorro dela estava doente. Detente aquí un segundo, porque es una de las diferencias más útiles con el español: para la tercera persona, Brasil casi no usa seu y sua — usa dele y dela, colocados detrás del sustantivo. O carro dele, a mãe dela, os amigos deles. ¿Por qué? Porque seu ya se le entregó a você: o seu carro se entiende primero como 'tu coche'. Así que al reportar, dela te ahorra la ambigüedad. Cuando hay pronombre átono, viaja también, y sigue yendo delante del verbo: — Eu vi você ontem, dicho por Ana a Pedro, pasa a A Ana disse que o tinha visto no dia anterior por escrito, y a A Ana disse que tinha visto ele no dia anterior en la conversación de todos los días — porque el brasileño hablado usa ele y ela también como complemento. Y en los tiempos compuestos, el pronombre brasileño se mete entre el auxiliar y el participio: Ela disse que tinha me visto na feira.

Verbos introductores y sus matices

Más allá de dizer que y del cotidiano falar que, tienes un repertorio entero: contar que (contar), afirmar que (afirmar), explicar que (explicar), responder que (responder), avisar que (avisar), garantir que (asegurar), acrescentar que (añadir), admitir que (admitir), negar que (negar). Dos gobiernan modo. negar que y duvidar que piden subjuntivo: Ele negou que tivesse mentido = negó haber mentido. pedir que también: Pediu que eu esperasse. Y una construcción que vas a oír sin parar en Brasil: falar pra o dizer pra + infinitivo, en lugar de que + subjuntivo. Ele falou pra eu esperar = me dijo que esperara. Es coloquial, es correctísimo en el habla y le ahorra al brasileño la mitad del subjuntivo. Por último, el matiz de fuerza: dizer es neutro, afirmar sube el volumen, garantir pone la mano en el fuego y avisar viene con una advertencia dentro. En Portugal el reparto de estos verbos es el mismo; lo que cambia es la colocación del pronombre, que allí se pega detrás.

Ejemplos

Ele disse que estava cansado.
Dijo que estaba cansado.
Directo Estou cansado. El presente estou baja a imperfeito: estava.
Ela me contou que tinha almoçado em casa.
Me contó que había almorzado en casa.
pretérito perfeito almocei sube a mais-que-perfeito composto: tinha almoçado. Y el pronombre delante: Ela me contou.
Ele me disse que viajaria no dia seguinte.
Me dijo que viajaría al día siguiente.
Futuro viajarei pasa a condicional viajaria. amanhã pasa a no dia seguinte.
Ela me perguntou se eu estava bem.
Me preguntó si estaba bien.
Pregunta de sí o no: perguntar se. Nunca perguntou-me en Brasil.
Ela me perguntou onde eu morava.
Me preguntó dónde vivía.
Con interrogativo se conserva onde, sin inversión: onde eu morava, no onde morava eu.
Pediu que eu fechasse a porta.
Me pidió que cerrara la puerta.
El imperativo feche pasa a subjuntivo tras pedir que. Versión hablada: Pediu pra eu fechar a porta.
Disse que naquele dia não podia sair.
Dijo que aquel día no podía salir.
hoje pasa a naquele dia; posso pasa a podia.
Ele me garantiu que tudo ia dar certo.
Me aseguró que todo iba a salir bien.
garantir = asegurar. dar certo es el 'salir bien' de todos los días en Brasil.
Ela falou que o irmão dela chegava na segunda.
Dijo que su hermano llegaba el lunes.
falar que por dizer que, muy brasileño. Y o irmão dela, no o seu irmão.

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