Los disparadores del subjuntivo
El subjuntivo no aparece por capricho: lo dispara una palabra concreta que casi siempre está justo delante del que. La regla mental es la misma que ya aplicas en español sin pensarlo: si la oración subordinada trae algo deseado, mandado, dudado, temido o todavía por pasar, su verbo se va al subjuntivo; si trae un hecho o una certeza, se queda en indicativo. Eu sei que ele fala português (hecho) frente a Quero que ele fale português (deseo). Aprende el disparador y el modo cae solo. Lo bueno para ti: la lista portuguesa y la española coinciden casi entera. Lo que hay que vigilar son tres o cuatro sitios donde Brasil se aparta — de tu español y del portugués de los manuales.
Querer, pedir, mandar: los disparadores de voluntad
Los verbos de voluntad, petición y mandato arrastran siempre al subjuntivo la oración con que que viene detrás. querer que, pedir que, mandar que, deixar que, permitir que, proibir que, exigir que, preferir que. Quero que você venha = quiero que vengas. Pedi que ele falasse mais alto = le pedí que hablara más alto (con imperfecto de subjuntivo, que llega en la lección 28). Hasta aquí tienes el español calcado. La diferencia está en la salida de emergencia: el portugués dispone de un infinitivo con sujeto propio — el infinitivo personal — que el español no tiene, y que en Brasil se usa muchísimo para no tener que montar la oración con que. É melhor vocês chegarem cedo en vez de é melhor que vocês cheguem cedo; Deixa eu ver en vez de deixa que eu veja. Reconócelo desde ya: cuando veas un infinitivo con terminación de persona, no es un error, es esta otra vía.
Esperar, temer, lamentar: los disparadores de emoción
Los verbos de emoción piden que + subjuntivo cuando la emoción apunta a lo que hace otra persona. esperar que, ter medo que, lamentar que, gostar que, adorar que, ficar feliz que, é uma pena que. Espero que você esteja bem = espero que estés bien. Tenho medo que ele se perca = tengo miedo de que se pierda. Lamento que você não possa vir = siento que no puedas venir. Igual que en español, cuando el sujeto es el mismo a los dos lados no se monta ninguna oración con que, se usa el infinitivo a secas: Espero estar bem, Tenho medo de me perder — y fíjate de paso en el pronombre delante del verbo, que es la colocación brasileña. Un detalle de registro: en Brasil, ter medo que suele aparecer con la preposición puesta, ter medo de que, y en el habla se oye todavía más ficar com medo de que.
Duda, negación, incertidumbre — y el contraste con la certeza
duvidar que, negar que, não acreditar que, não achar que, ser impossível que, ser improvável que: todos disparan el subjuntivo. Duvido que ele saiba = dudo que lo sepa. Não acredito que eles estejam atrasados = no me creo que lleguen tarde. Enfrente están las expresiones de certeza, que se quedan tranquilamente en indicativo: sei que, é verdade que, acho que, tenho certeza que. Compara las dos caras: Sei que ele fala português contra Duvido que ele fale português. Y quédate con el patrón que más rinde, porque es idéntico al tuyo: la negación cambia el modo. Acredito que ele vem lleva indicativo; Não acredito que ele venha lleva subjuntivo. Lo mismo con acho que ele vem frente a não acho que ele venha. En Brasil la fórmula de seguridad se dice tenho certeza que, sin de — la versión con de que existe y es la que defienden las gramáticas, pero suena más escrita.
Los impersonales: é + adjetivo + que
Casi todas las expresiones impersonales de necesidad, posibilidad o juicio piden subjuntivo. é preciso que, é necessário que, é importante que, é bom que, é melhor que, é possível que, é provável que, é uma pena que, é estranho que, basta que. É preciso que você saia agora = hace falta que te vayas ya. É melhor que a gente fique em casa = es mejor que nos quedemos en casa. Las excepciones son los impersonales que afirman un hecho, y esos van con indicativo: é verdade que, é certo que, é claro que, é evidente que. É claro que ele vem — claridad, no deseo. Nota brasileña de uso: en la conversación, esta familia entera se aligera. Donde el manual pone é preciso que você chegue cedo, la gente dice você tem que chegar cedo, precisa chegar cedo o directamente é bom você chegar cedo, con infinitivo y sin que por ninguna parte.
Las conjunciones que cambian el modo
Algunas conjunciones disparan el subjuntivo siempre que aparecen, sin excepción ni matices. embora y mesmo que = aunque. para que = para que. antes que = antes de que. sem que = sin que. a menos que y a não ser que = a menos que. caso = en caso de que. contanto que = con tal de que. Embora esteja chovendo, eu vou sair. Eu te ligo antes que você saia. Vou explicar de novo para que você entenda. Ele saiu sem que ninguém visse. Dos avisos brasileños. El primero: embora es perfectamente correcto, pero en Brasil la palabra vive sobre todo dentro de la expresión ir embora (irse), así que en la conversación la gente prefiere mesmo que — Mesmo que esteja chovendo, eu vou sair — o resuelve con gerundio: Mesmo chovendo, eu vou sair. El segundo: para que suena escrito, y hablando se dice pra você entender, con infinitivo personal.
Talvez, oxalá y el tomara que brasileño
Hay disparadores que trabajan solos, sin que. talvez es el principal: puesto DELANTE del verbo pide subjuntivo — Talvez chova, Talvez ela chegue mais tarde —, y puesto detrás admite indicativo: Ela chega mais tarde, talvez. El segundo es oxalá, que viene del árabe igual que tu 'ojalá' y significa exactamente lo mismo; pide siempre subjuntivo y no necesita que: Oxalá chegue a tempo. Ahora, la verdad brasileña: oxalá aquí es palabra de poema y de letra de música, no de cocina. Lo que se dice todos los días es tomara que — Tomara que dê tudo certo, Tomara que ele venha —, siempre con que y siempre con subjuntivo. Guárdate también quem sabe, que funciona como 'a lo mejor' y, curiosamente, tira al indicativo o al futuro: Quem sabe ele vem amanhã.
Registro brasileño: fronteras más sueltas
El brasileño hablando usa el subjuntivo con menos constancia que el manual, y conviene saber dónde afloja para no confundirte cuando lo oigas. Con acho que se va al indicativo sin dudar: acho que ele vem, nunca acho que ele venha. Detrás de talvez se le escapa a veces un indicativo (talvez ele vem amanhã), que está fuera de norma pero se oye. oxalá ha sido reemplazado por tomara que; embora, por mesmo que o por un gerundio; para que, por pra + infinitivo; y é preciso que, por tem que. En cambio hay una zona donde el subjuntivo brasileño está intacto y no se negocia: detrás de quero que, espero que, tomara que, duvido que, antes que, sem que, caso y a menos que. Ahí, hasta en la conversación más informal, el modo aparece entero. Resumen práctico: aprende la lista completa para escribir, y en el habla escucha por dónde afloja tu interlocutor.
