Los pronombres relativos
Los relativos pegan dos oraciones en una sola: 'el libro' + 'lo leí' → 'el libro que leí'. El portugués reparte ese trabajo entre cuatro piezas. que hace casi todo — personas y cosas, sujeto y objeto. quem es para personas detrás de una preposición. cujo es 'cuyo'. onde es 'donde'. Viniendo del español lo tienes casi regalado: el mapa es el mismo. Las dos trampas son que el portugués no tiene la 'a' personal — a pessoa que eu vi, sin preposición — y que quem no cambia nunca de forma, ni en plural.
que — el comodín
que cubre la mayoría de las relativas que vas a construir en tu vida. Es invariable y sirve para personas y para cosas, como sujeto y como objeto. Sujeto: O homem que mora aqui é meu tio. Objeto: O livro que eu li ontem é ótimo. Persona como objeto: A menina que eu vi na rua era a Inês. Fíjate bien en esa última: en español dirías 'la chica a la que vi' o 'a quien vi', con la 'a' personal. El portugués no tiene esa 'a', así que el complemento directo de persona entra pelado, con que y nada más. Y como en español, que nunca se puede omitir: o livro que eu li, siempre. Si te encuentras con dos verbos pegados y nada entre ellos, seguramente te has comido un que.
quem — personas, detrás de preposición
quem está reservado a las personas, y en la práctica aparece justo después de una preposición: com quem, de quem, a quem, para quem, por quem. A pessoa com quem eu falei era muito simpática. O amigo para quem eu dei o livro mora em Salvador. A cliente de quem eu te falei voltou hoje. Dos detalles que el español te va a discutir. Primero: quem es invariable — no existe ningún quens, así que donde tú dices 'quienes', el portugués sigue diciendo quem: as pessoas com quem eu trabalho. Segundo: sin preposición delante, vuelve a que — a pessoa que eu vi, nunca a pessoa quem eu vi. En Brasil la preposición se ablanda a menudo: o amigo pra quem eu dei o livro.
cujo — 'cuyo'
cujo es tu 'cuyo', con la misma lógica exacta: concuerda con la cosa POSEÍDA, no con el dueño. cujo (m. sg.), cuja (f. sg.), cujos (m. pl.), cujas (f. pl.). O escritor cujo livro eu li é brasileiro — livro es masculino singular, de ahí cujo. A menina cuja mãe é médica chega amanhã — mãe es femenino, de ahí cuja. Nunca lleva artículo detrás: cujo o livro está mal, igual que 'cuyo el libro'. Y como en español, cujo es palabra de libro: en el portugués hablado de Brasil casi no existe, y la gente rehace la frase con que — o escritor que escreveu o livro que eu li. Apréndelo para leer, para escribir y para el día en que quieras sonar afilado.
onde — donde
onde apunta a un lugar: A cidade onde eu nasci é pequena. A padaria onde a gente se conheceu fechou. Cuando hay movimiento, la escritura cuidada distingue aonde (adonde) y de onde (de donde): A cidade aonde vamos / A cidade de onde eu venho. En el habla brasileña de todos los días, onde solo se lo come todo. También se cuela en el tiempo — oirás o dia onde eu te conheci —, exactamente el mismo desliz que hace el español con 'el día donde'. La forma de manual, aquí y allí, es em que: o dia em que eu te conheci.
o qual — la alternativa formal
Existe además o qual / a qual / os quais / as quais, tu 'el cual', que concuerda en género y número con lo que retoma. Se gana el sueldo en dos sitios: detrás de una preposición larga, donde que iría apretado — a casa na qual eu morei, o motivo pelo qual eu liguei —, y cuando la frase tiene dos antecedentes posibles y que quedaría ambiguo. Los registros formales lo adoran: contratos, periodismo, textos académicos. Hablando, el brasileño dice que y sigue adelante. Reconócelo; producirlo puede esperar.
Registro brasileño: las mismas formas, otro ambiente
Los cuatro relativos son idénticos a los dos lados del Atlántico; lo que cambia es cuánto se relaja la lengua hablada. En Brasil que se traga a los demás: se oye a todas horas a pessoa que eu falei com ela, con un ela de más sosteniendo la frase — fuera de norma, y curiosamente igual que el 'la persona que hablé con ella' del español coloquial. Reconócelo, no lo copies. cujo está prácticamente ausente de la conversación, y en su lugar aparece el mismo quesuísmo que en español: o escritor que o livro dele eu li. onde se pasea por el tiempo. Y las relativas brasileñas viven pegadas al gerundio: o cara que está lendo o jornal ali — donde Portugal diría está a ler. Resumen práctico: di que con confianza, guarda quem para las preposiciones y deja cujo para cuando escribas.
