Dar órdenes, pedir favores, invitar
Cuando le dices a alguien que haga algo — que coma, que venga, que espere — usas el imperativo. En portugués hay dos formas para cada verbo, y en Brasil las dos están vivas al mismo tiempo: la corta (fala, come, vem), rápida y doméstica, y la estándar (fale, coma, venha), cuidada y cortés. Los libros llaman a la primera 'imperativo de tu', pero no te dejes despistar: en Brasil se usa con você, con tu mejor amigo y con el taxista. Hoy aprendes a fabricar las dos, a negar bien y a colocar el pronombre donde lo coloca Brasil — delante del verbo.
El imperativo corto: fala, come, abre
La receta no puede ser más simple: toma la forma de ele/ela del presente y úsala tal cual. falar → ele fala → Fala mais devagar! comer → ele come → Come tudo! abrir → Abre a porta! escutar → Escuta aqui! esperar → Espera um pouco! ajudar → Ajuda aqui! Esta es la forma que oirás en la cocina, en el trabajo y en la calle, de Porto Alegre a Belém. Históricamente viene del paradigma de tu, y por eso los manuales la etiquetan así, pero en Brasil convive con você sin ningún problema: Fala pra mim o seu nome mezcla la forma corta con el posesivo de você y no le suena raro a nadie.
El negativo: não fale (y el não fala de la calle)
En negativo la norma escrita cambia de forma y pide el presente de subjuntivo: los verbos en -ar toman -e, los de -er y -ir toman -a. Não fale tão alto. Não coma isso. Não abra a panela ainda. Esa es la forma que verás escrita y la que queda bien en cualquier situación. Ahora, la calle brasileña hace otra cosa: mantiene la forma corta también en negativo — Não fala assim comigo, Não come tudo, Não abre ainda. Las dos se oyen todos los días. Consejo práctico: escribe não fale, y al hablar usa la que te salga. Lo único que no verás nunca en Brasil es el negativo portugués en -es: não fales, não comas son de la parte de la gramática que hoy solo tienes que reconocer al leer.
La forma de você: una sola pieza para todo
La forma de você es idéntica en afirmativo y en negativo, y sale del subjuntivo: cambia la vocal por la contraria. Los -ar pasan de a a e: falar → fale / Não fale. Los -er y los -ir pasan a a: comer → coma / Não coma; partir → parta / Não parta. Para un grupo, añade -m: falem, comam, partam — el imperativo de vocês, que es el único plural que necesitas (aquí no hay vós). Regla de bolsillo: -ar → -e/-em, -er e -ir → -a/-am. Esta forma sube el termostato de la cortesía: Fale com o gerente en un correo, Espere um minuto, por favor en una tienda, Coma enquanto está quente en la mesa de una señora que acabas de conocer. Con o senhor y a senhora es la única opción decente.
Irregulares que vas a oír todos los días
ser: seja — Seja paciente. La forma corta sê existe en la gramática y en Portugal, pero en Brasil no se dice jamás; ni la practiques. ir: vai / vá — Vai lá!, Vá com calma. fazer: faz / faça — Faz isso pra mim, Faça o seguinte. dizer: diz / diga — Diz aí! es un saludo entre amigos, y Diga es lo que dice quien te atiende en un mostrador. vir: vem / venha — Vem cá! es de las frases más brasileñas que existen. ter: tenha — Tenha paciência. dar: dá / dê — Me dá um cafezinho, por favor es exactamente como se pide un café en Brasil. pôr: põe / ponha. sair: sai / saia.
Los pronombres van delante: Me ajuda!
También en el imperativo el pronombre se coloca DELANTE del verbo, incluso abriendo la frase: Me ajuda!, Me diz uma coisa, Me espera!, Se senta aí. Es justo lo contrario de Portugal, que lo engancha detrás con guion: Ajuda-me!, Diz-me, Senta-te. Esa versión con guion sobrevive en Brasil solo en escritura muy formal o en un cartel (Sente-se, por favor), y suena a letrero, no a persona. En negativo no hay ninguna duda ni allá ni aquí: el pronombre va delante. Não me diga! — que además es la frase hecha para la sorpresa, igual que el español '¡no me digas!' —, Não se preocupe, Não me espera pro jantar. Con verbos como sentar-se o levantar-se, el brasileño hablando suele soltar el pronombre del todo: Senta aqui, Levanta daí.
Brasil: você manda, y los dos registros se mezclan
En Portugal la elección es social: imperativo de tu con la gente de confianza, imperativo de você o o senhor con desconocidos. En Brasil esa frontera se corrió, porque você sirve para todo el mundo. Las dos formas siguen ahí, pero ya no marcan confianza: marcan temperatura. La corta (fala, vem, faz) suena rápida, cercana, de casa. La estándar (fale, venha, faça) suena cuidada, cortés, escrita. Y se mezclan sin ningún pudor dentro de la misma frase: Vem cá e me diga a verdade. Donde tu sigue vivo — Rio Grande do Sul, partes del Nordeste, Pará — la gente usa esa misma forma corta, así que no tienes que aprender nada extra. Para pedir con suavidad, el brasileño no cambia el verbo: le añade piezas alrededor. por favor, um pouquinho, rapidinho, o directamente Dá pra você me ajudar? = ¿me echas una mano?
