El pretérito imperfeito — el pasado como decorado
Si el pretérito perfeito de las lecciones 16 y 17 es el pasado como instantánea — un hecho terminado —, el pretérito imperfeito es el pasado como decorado: lo que solías hacer, lo que estaba pasando, cómo eran las cosas. Quando eu era pequeno, jogava futebol todo dia = cuando era pequeño, jugaba al fútbol todos los días. Dos ideas en una frase: era (estado en curso) y jogava (hábito), las dos en imperfeito. Buena noticia para quien viene del español: este tiempo se usa casi exactamente igual que el imperfecto español, y las terminaciones se parecen tanto que basta con fijarse en dos ('-ava' y '-ia').
Para qué sirve
Tres trabajos. (1) Hábito: 'solía ___'. Todo domingo a gente ia para a praia = todos los domingos íbamos a la playa. (2) Fondo en curso: 'estaba ___ndo'. Eu lia o jornal quando o telefone tocou = leía el periódico cuando sonó el teléfono. (3) Descripción y estado: edad, clima, sentimientos, aspecto. Eu tinha cinco anos. Fazia frio. Ela estava cansada. Compara las dos caras del pasado: Ontem eu fui ao Rio (perfeito — un viaje, cerrado) frente a Quando eu era estudante, eu ia ao Rio todo mês (imperfeito — hábito repetido, sin final marcado). Es el mismo reparto que hace el español entre 'fui' y 'iba', así que aquí puedes fiarte de tu oído.
Verbos -ar — falar
Quita -ar y añade las terminaciones en -ava: eu falava, você falava, ele/ela falava, nós falávamos, vocês falavam, eles/elas falavam. Y con el sujeto más brasileño de todos: a gente falava, en singular. Igual cualquier verbo regular en -ar: trabalhava, trabalhávamos, trabalhavam; jogava, jogávamos, jogavam. Fíjate en que la forma de eu y la de tercera persona son idénticas — eu falava / ela falava —, exactamente como en español ('yo hablaba' / 'ella hablaba'); el pronombre es lo que las separa. falávamos lleva tilde en la á en los dos lados del Atlántico: aquí no hay pelea de acentos como en el perfeito falamos. (La forma de tu, falavas, es regional en Brasil: para reconocerla, no para usarla.)
Verbos -er e -ir — comer, partir
Las dos familias comparten un único juego de terminaciones, en -ia: comer → comia, comia, comíamos, comiam; partir → partia, partia, partíamos, partiam. La forma de nós lleva tilde en la í: comíamos, partíamos. Con este molde salen bebia, escrevia, dormia, abria, vivia, corria — y lia, de ler. Otra vez eu y la tercera persona coinciden: eu comia / ele comia. Si te suena a español, es que lo es: 'comía', 'vivía', 'corría'. La diferencia está solo en la ortografía y en que el portugués no escribe la tilde en comia (una sola vocal tónica, sin choque).
Los cuatro grandes irregulares
Solo cuatro verbos son de verdad irregulares en el imperfeito, y los usarás cada día. ser: era, era, éramos, eram. ter: tinha, tinha, tínhamos, tinham — 'tenía'. ir: ia, ia, íamos, iam — 'iba'. vir: vinha, vinha, vínhamos, vinham — 'venía'. No confundas tinha con vinha: una letra las separa y las dos suenan con esa 'ñ' portuguesa, CHEE-nyah y VEE-nyah. Un quinto que conviene tener a mano es pôr: punha, punha, púnhamos, punham. En el habla brasileña pôr casi siempre cede el sitio a botar y colocar — eu botava, eu colocava —, pero punha aparece en cuanto abres un libro.
Imperfeito y perfeito, lado a lado
Quando eu era pequeno, jogava futebol (imperfeito + imperfeito) — decorado de infancia: un estado y una costumbre. Ontem eu joguei futebol (perfeito) — un partido, terminado. Eu lia o jornal quando o telefone tocou (imperfeito + perfeito) — la lectura era el fondo; el timbre fue el suceso que lo rompió. Truco: si en español dirías 'solía' o 'estaba ___ndo', va imperfeito; si es un momento único y cerrado, va perfeito. Y una nota muy brasileña sobre ese fondo: en Brasil se prefiere decirlo con estar + gerundio en imperfeito — Eu estava lendo o jornal quando o telefone tocou —, que es lo que oirás en la calle. El imperfeito solo (eu lia) también es correcto y suena algo más escrito.
El imperfeito de cortesía
queria (imperfeito de querer) sirve para pedir sin sonar brusco, igual que el 'querría' español: Queria um café, por favor. En un bar brasileño oirás las tres marchas: Quero um café (directo), Queria um café (educado) y Vou querer um café (la fórmula más típica de Brasil al pedir en un restaurante). El mismo truco funciona con poder: Podia me ajudar? es más suave que Pode me ajudar? — y fíjate en el pronombre, delante del infinitivo, a la brasileña. En Portugal el equivalente sería podia ajudar-me, con el pronombre enganchado detrás.
