Pronombres de objeto indirecto y verbos 'invertidos'
Un objeto indirecto responde a 'a quién, para quién'. Eu te dou o livro = te doy el libro — te es quien recibe. El portugués tiene un juego de pronombres para ese papel y una pequeña familia de verbos (doer, parecer, acontecer) que no funcionan sin ellos. Aquí el español juega con ventaja: esos verbos se comportan igual que 'me duele', 'me parece', 'me pasa'. Y aquí también está la trampa del día: gostar NO pertenece a esa familia. Lleva de, nunca un pronombre — gosto de café, jamás me gosta café.
Los pronombres
me = me / a mí. te = te / a ti. lhe = le / a él / a ella / a usted. nos = nos / a nosotros. lhes = les / a ellos / a ustedes. (vos existe sobre el papel, del paradigma vós que Brasil no usa — lo reconoces y sigues.) Fíjate en lo poco que hay que aprender: me, te, nos son exactamente las mismas palabras que viste en la lección 13 como objetos directos. Solo la tercera persona se parte en dos: directo o, a, os, as frente a indirecto lhe, lhes. Y lhe no marca género, igual que el 'le' español: Eu lhe dou o livro sirve para él y para ella.
Colocación — las mismas reglas que los directos
Nada nuevo: en Brasil el pronombre va delante del verbo, como en español. Ela me dá um chá. Eu te digo a verdade. Não te dou o livro hoje. O Pedro nos escreve todo mês. Cuando hay dos verbos, se cuela entre ellos: Vou te dar o livro amanhã — donde el español diría 'voy a darte el libro' o 'te voy a dar el libro'. Lo único que cambia con lhe es la frecuencia con que lo vas a usar de verdad, y eso nos lleva a la alternativa cotidiana: en lugar de Eu lhe dou o livro, el brasileño dice abrumadoramente Eu dou o livro para ele — la preposición para más un pronombre normal, detrás del verbo.
Los verbos 'invertidos' — doer, parecer, acontecer
Estos tres funcionan como el español 'me parece' y no como 'yo parezco'. El sujeto gramatical es la cosa — el dolor, la impresión, el suceso — y la persona aparece como pronombre. Me dói a cabeça = me duele la cabeza. Me parece bem = me parece bien. O que acontece com você? = ¿qué te pasa? Con doer el verbo concuerda con la parte del cuerpo: dói para una (a cabeça, a barriga) y doem para varias (os pés, os olhos) — exactamente como 'duele' / 'duelen'. Ahora bien, el brasileño casi siempre esquiva el pronombre y usa un posesivo: Minha cabeça dói, Meus pés doem, o con gerundio, Minha cabeça está doendo. Y la manera más común de todas ni siquiera usa doer: Estou com dor de cabeça — literalmente 'estoy con dolor de cabeza'. (En Portugal se dice Dói-me a cabeça, la misma gramática con el pronombre enganchado detrás.)
Gostar — la trampa
Sería todo tan cómodo si gostar entrara en la familia de doer. No entra. Gostar se conjuga con quien disfruta — no con lo que gusta — y lleva de delante de la cosa: Eu gosto de chá. Você gosta de café? A Ana gosta dos amigos (de + os = dos; de + a = da). Nunca me gosta o chá. Esta es la interferencia número uno del español: 'me gusta el café' invita a decir me gosta o café, y suena tan raro en Brasil como 'yo gusto de café' en español. Regla de bolsillo: si te viene un pronombre a la boca con gostar, cámbialo por de. Con personas funciona igual, y es más cálido de lo que parece: Eu gosto de você está un escalón por debajo de Te amo.
Tres patrones para machacar
Uno: quejas. Minha cabeça está doendo. Estou com dor de barriga. Meus olhos doem. Dos: opiniones. Me parece bem = me parece bien. Me parece uma boa ideia. Para preguntar '¿qué te parece?', el brasileño de verdad dice O que você acha?; O que te parece? existe, pero suena a libro. Tres: pedir y necesitar. Você me dá um chá? = ¿me das un té? — así de simple es pedir algo con educación en Brasil. Eu preciso de tempo. Preciso dormir. Ojo con precisar: lleva de delante de un sustantivo, pero nada delante de otro verbo.
Registro: te, lhe y para você
lhe sigue vivo en contratos, periódicos y habla cuidada, y se está apagando en todo lo demás — conversando, el brasileño dice para ele, para ela, para você, o simplemente te. Así que una sola frase española tiene tres marchas brasileñas: Eu lhe digo a verdade (formal), Eu te digo a verdade (cotidiano), Eu digo a verdade para você (también cotidiano, y el más claro). En buena parte del Nordeste lhe hace otra cosa: sustituye a te como 'tú' de confianza — Eu lhe ligo amanhã dicho a un amigo íntimo. Estés donde estés, doer y parecer conservan su pronombre delante: me dói, me parece.
