Pronombres de objeto directo y dónde se colocan
Una vez que has nombrado algo, no lo repites: dices 'la veo', 'lo compro'. El portugués hace lo mismo, y en Brasil la colocación es sencilla y constante — el pronombre va delante del verbo, incluso abriendo la frase: Te vejo amanhã. Me liga! Esa proclisis no es habla descuidada: es el estándar brasileño, hablado y escrito. Los manuales de Portugal enseñan lo contrario (vejo-te, con guion detrás), y conviene reconocerlo, pero no es lo que vas a decir.
Los pronombres
me = me. te = te. o = lo (m.). a = la (f.). nos = nos. os = los (m. o grupo mixto). as = las (f.). Y vos, el plural de te, que en Brasil solo vive en oraciones y en textos antiguos — lo reconoces y sigues adelante. Las formas de 1ª y 2ª persona (me, te, nos) valen a la vez como objeto directo e indirecto: la misma palabra, dos papeles. Las de 3ª persona (o, a, os, as) se escriben igual que los artículos, y lo que las distingue es que aparecen pegadas a un verbo, no a un sustantivo.
Delante del verbo: la regla brasileña
En Brasil el pronombre se pone antes del verbo y ahí se queda. Te vejo. Me chama. Nos escuta. A Ana me conhece bem. Eu te ligo amanhã. Da igual que la frase sea afirmativa, negativa o pregunta: la posición no se mueve. Y sí, se puede abrir la frase con el pronombre — Me liga!, Te amo —, algo que la gramática tradicional prohibía y que en Brasil hace todo el mundo, desde el mensaje de WhatsApp hasta el titular de periódico. Compara: donde el español dice 'te veo', el brasileño dice te vejo, palabra por palabra. Esa es tu ventaja: aquí Brasil se parece al español mucho más que Portugal.
Te — el pronombre que sobrevive a você
Aquí hay una rareza que conviene aceptar sin pelear. Brasil trata de você, no de tu, pero el pronombre objeto que usa es te, que históricamente pertenece a tu. Resultado: Você quer que eu te ligue?, Te vejo amanhã, você vai? El mismo hablante mezcla você para el sujeto y te para el objeto en la misma frase, y nadie lo nota. Lo alternativo es o senhor / a senhora o el objeto você después del verbo (Eu vi você ontem), que suena algo más neutro. Lo que no debes hacer es reconstruir un paradigma de tu alrededor de te: te convive con você y punto.
O, a, os, as — y lo que Brasil dice en su lugar
Los de tercera persona son los que dan trabajo. En el registro cuidado funcionan como esperas: Eu a conheço, Eu os compro hoje, Não o vejo. Pero en el habla diaria Brasil los evita de dos maneras. La primera es soltar el objeto sin más, cuando es una cosa: Você comprou o livro? — Comprei. — sin pronombre ninguno, algo que el español no permite. La segunda es usar el pronombre de sujeto como objeto: Eu vejo ele, Eu conheço ela, A gente encontra eles no café. Lo oirás constantemente y en cualquier clase social; la escuela lo corrige, así que para escribir usa o, a, os, as, y para entender la calle ten preparado el ele/ela objeto.
Eu vejo o Pedro → tres maneras de decir 'lo veo'
Toma Eu vejo o Pedro y sustituye el nombre. Registro cuidado brasileño: Eu o vejo. Registro coloquial brasileño: Eu vejo ele. Registro de Portugal: Vejo-o. Las tres se entienden en Brasil; la primera es la que se escribe, la segunda la que se oye, la tercera la que delata que aprendiste con un libro portugués. Con a Ana: Eu a conheço / Eu conheço ela / conheço-a. Y cuando hay negación todo se simplifica, porque también en Portugal el pronombre salta hacia adelante: Não o vejo, Não te ligo hoje, Não nos conhece.
Una mirada a Portugal: la enclisis
Para que no te asuste un texto portugués: allí el pronombre se engancha detrás del verbo con guion — vejo-te, conheço-a, ligo-lhe — y solo salta delante cuando hay un disparador: não, una palabra interrogativa, que, se, o adverbios como já (Já te disse). Además, cuando o, a, os, as se pegan a un verbo acabado en -r, -s o -z, esa consonante cae y el pronombre gana una l-: comprá-lo, vê-lo. Si el verbo acaba en nasal, el pronombre gana una n-: compram-no. En Brasil todo eso se esquiva poniendo el pronombre delante, y por eso estas formas te sonarán a documento oficial o a periódico de Lisboa.
