Números y la hora
Los números portugueses se parecen tanto al español que casi te los sabes ya. Solo hay dos cosas que vigilar. Primera: um / uma y dois / duas tienen género y concuerdan con lo que cuentan. Segunda: Brasil escribe 16, 17 y 19 con e — dezesseis, dezessete, dezenove —, mientras que Portugal pone una a. Con los números controlados, dar la hora es rellenar un molde fijo: Que horas são? — São três horas.
Del 0 al 20
zero, um / uma, dois / duas, três, quatro, cinco, seis, sete, oito, nove, dez, onze, doze, treze, quatorze (también catorze), quinze, dezesseis, dezessete, dezoito, dezenove, vinte. Ojo a la pronunciación brasileña: sete suena SEH-chee y dezessete deh-zeh-SEH-chee, porque la sílaba te- se ablanda en 'chee'. La -s final es una 's' limpia: dois = doys, dez = dehs, três = trehs — nada de la 'sh' portuguesa. Y una costumbre muy brasileña: al leer números dígito a dígito (teléfonos, precios, direcciones) casi nadie dice seis, se dice meia — de meia dúzia, media docena —, para que no se confunda con três por teléfono.
Género en 1 y 2
um livro pero uma casa. dois livros pero duas casas. La concordancia se mantiene dentro de los números compuestos: vinte e um reais, vinte e uma horas; trinta e dois dias, trinta e duas aulas. Del três en adelante todo es invariable: três livros, três casas, misma forma. Este detalle importa mucho al dar la hora, porque hora es femenino: son duas horas, nunca dois horas.
Decenas y el conector e
vinte, trinta, quarenta, cinquenta, sessenta, setenta, oitenta, noventa, cem. Entre la decena y la unidad va siempre e, y no es opcional: vinte e um, trinta e cinco, noventa e nove. Cien justo es cem; a partir de 101 la palabra cambia a cento e: cem reais pero cento e um reais. Y ya que hablamos de dinero, la moneda de Brasil es o real, con un plural que sorprende: reais. Cem reais, vinte reais, um real.
La hora — la pregunta
Que horas são? = ¿Qué hora es? Literalmente '¿qué horas son?', y por eso la respuesta va en plural por defecto: São três horas, São oito e meia. La excepción es la una, que es femenino singular: É uma hora. Lo mismo con É meio-dia y É meia-noite. En la calle oirás la versión corta, Que horas?, y también Você tem horas?, que es el '¿tienes hora?' brasileño cuando paras a alguien por la calle.
Y media, y quince, quinze para as seis
e meia = y media: São três e meia. Para los cuartos, Brasil prefiere contar los minutos: São cinco e quinze suena mucho más natural que cinco e um quarto. Y para 'menos cuarto' el brasileño le da la vuelta a la frase y mira hacia adelante: É quinze para as seis = son las seis menos cuarto, literalmente 'quince para las seis'. También se oye Faltam quinze para as seis. La construcción con menos (seis menos quinze) existe y se entiende, pero suena de Portugal o de un libro de gramática. Los minutos sueltos funcionan igual: São duas e dez, É uma e vinte, São dez para as três.
¿A qué hora?
Para 'a las' usa às: às três, às nove, às onze. Con la una, singular: à uma. Con mediodía, masculino: ao meio-dia. Con medianoche, femenino: à meia-noite. Un tramo horario se dice con das … às …: Eu trabalho das nove às seis. Y para situar la franja del día, da manhã (hasta el mediodía), da tarde (hasta que oscurece), da noite, y el muy brasileño da madrugada para esas horas pequeñas entre la medianoche y el amanecer: três da madrugada. Ejemplo completo: Minha aula de português é às nove da manhã. En horarios de ônibus, cines y aeropuertos Brasil usa el reloj de 24 horas sin pestañear: às quinze horas son las tres de la tarde.
